Hace tiempo que no pasaba por aquí. Y es que siempre me pasa lo mismo. No tengo arreglo! Intento coger un ritmo, publicar por lo menos una vez a la semana, lo cumplo un tiempo….y pataplof, me peto y desaparezco.

Bueeeno, a decir verdad, desaparecer del todo no, que sigo apareciendo y contándote cositas en instagram, aunque sea un poquito menos. Hasta me he atrevido con los directos y todo!!! Aunque todavía me muero de vergüencita y hago pocos, pero estoy en modo viciándome, jajaja. Si quieres cotillear, sígueme!!

Cotillear instagram

Y bueno, yo pasaba hoy para dar una explicación después de desaparecer así, qué mínimo ¿no?

¿Y por qué llevas más de un mes sin publicar? Te preguntarás tú. O no, que también es muy probable, pero yo te lo cuento y eso 😛

Pues lo de siempre hija. NO HAY TIEMPO PARA TODO. Yo no sé a quién se le ocurrió hacer los días de 24 horas, pero el que lo sepa, que me lo diga, que allá que voy yo a poner una reclamación. No hay derecho. Que si no te organizas bien, que si pierdes el tiempo en tonterías, que si poco a poco, que si no te agobies….que no, que no me engañan, que yo lo que quiero, son más horas!!!!

Tres monstruitos, una tienda, redes, coser, marketing, blog, vida 1.0 (que también tengo de eso), escribir, publicar, casa, limpiar (eso sólo de vez en cuando, ejem ejem), actividades del cole, actividades que no son del cole, respirar, un poco de higiene personal, estudiar alemán…NO. CON 24 HORAS NO ME DA.

Foto de cuando no tenía hijos, ni tienda, ni blog, ni marido…ni estrés! jajaja

Sobretodo desde que Monstruita ha adquirido movilidad. Porque yo antes me las componía muy felices, me la colocaba en la mochila o en el cojín de lactancia, y a currar se ha dicho, pero ahora, no hay quien dome a esta niña. Así que todo es mucho más difícil. No quiero ni pensar cuando eche a andar!

Pero esa no es la única razón del parón, es que me ha dado por pensar. Y digo yo, que si una de las ventajas de esto de emprender desde casa es el poder compaginarlo con la crianza de tus churumbeles, pero cada vez, a tus churumbeles los tienes más dejados de la mano de dios y vas tirando más de tele para poder cumplir con todo, pues como que se pierde un poco la esencia esta de la conciliación ¿no? Pues eso.

Vamos, que mis hijos me necesitan. Y estar en un país donde el horario escolar es de risa y sin ayuda familiar, no facilita las cosas.

Prueba gráfica de lo poco estresante que es, por ejemplo, algo tan sencillo como lavarse los dientes.

Todo lo anterior me ha hecho replantearme las cosas y bajar el ritmo. Pero además, súmale una mudanza y el resultado de la ecuación es un claro petamiento físico y mental. Y es que, por si estaba aburridilla, en marzo nos mudamos y, como todo el mundo sabe: mudanza es mal. Que yo estoy muy ilusionada porque vamos a ganar en espacio, que faltita me hace ya cambiar mi cuchitril, pero de pensar en la mudanza me salen sarpullidos. Ay.

Así que, bueno, lo mismo estoy un tiempo sin publicar, que lo mismo paso por aquí algún día, porque con esto de haberme dado a la slow life, ya no sé qué decirte 😉

Por las redes me seguirás viendo, y pedidos en la shop, puedes seguir haciendo, pero eso sí, aprovecha ahora porque luego, cuando esté más metida en la mudanza, sí que le echaré la llave un tiempecito a la tienda.

Aprovechar para visitar la tienda ahora

(Visited 157 times, 1 visits today)