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Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Pues sí, está comprobado. No sé los demás lo que tropezarán pero yo lo he vuelto a hacer. He ido de nuevo a un circo con animales.

El año pasado ya fui, te lo conté aquí. Era mi primera vez en el circo y me gusto todo mucho…menos los animales. Me dieron muchísima pena y me juré que no volvería a ir a un circo con animales. Y no he cumplido, como te digo he vuelto a ir.

circos sin animales

Las dichosas entradas-invitación-trampa volvieron a llegar a mis manos, papi propuso hacer día familiar de circo y yo simplemente acepté. No me preguntes porqué. Y una vez prometido a los niños no supe echarme atrás.

Así que llegado el día nos acicalamos y pusimos rumbo al circo. Y yo conforme me iba acercando me iba sintiendo peor. Peor porque sentía cómo estaba traicionando mis principios. Peor porque veía cómo estaba llevando a mis hijos a un espectáculo lamentable, cuando se supone que los padres estamos para dar ejemplo. Peor cuando vi el cartel de la puerta y vi que no sólo había caballos y llamas como la otra vez, sino que esta vez había leones.

En la puerta del circo había un chico repartiendo folletos en contra de los animales en los circos y no le dí un beso en los morros porque iba con mi marido y hubiera estado feo, que si no! Que digo yo que el hombre pensaría que un poco rara soy, llevando a los niños al circo y cogiendo con tanta ansia el folleto en su contra. Y yo también lo sentía así 🙁

Una vez dentro me relajé un poco viendo el espectáculo, acrobacias, sketches, todo muy bonito y agradable…hasta que empezaron a salir los animales. Yo, en un intento por limpiar mi conciencia supongo, les explicaba a mis hijos lo tristes que estaban todos esos animales y que no deberían estar ahí. Y por lo menos creo que ellos lo acabaron comprendiendo del follón que les dí. Cuando salieron los leones lo pasé mal, muy mal. Lloré mucho. Cuando peor me sentía era cuando aplaudía el público ante alguna “hazaña” de los pobres animales. Me dio mucha pena por el hombre, por mi, por mis hijos.

¿Qué mundo vamos a dejar a nuestros hijos si tenemos los santos huevos de creernos superiores a los animales y de convertirlos en objetos para nuestro entretenimiento?

¿Qué mundo vamos a dejar a nuestros hijos si nos creemos superiores a los animales? #circossinanimales Clic para tuitear

Si algo bueno saqué de ese día fueron dos cosas: el folleto de la entrada con una lista de circos sin animales para visitar y la firme convicción de que no lo volveré a hacer, como madre tengo la obligación de transmitirle a mis hijos unos valores, y entre esos valores quiero que se encuentre el respeto por el prójimo, incluidos los animales.

Y me voy a atrever a pedirte un favor, piénsalo. Piensa sobre lo que acabas de leer, y si crees que los animales se merecen una vida mínimamente digna y no ser tratados como objetos de entretenimiento para el hombre, no cometas mi error. No vayas a circos con animales. Un mundo mejor es posible.

Aquí tienes la lista de circos sin animales que puedes visitar:

Circos sin animales II

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