En el último post «Cómo dejar de fumar» te conté mi historia con el tabaco y porque había decidido dejarlo. Hoy te cuento cómo lo hice y cuales son mis recomendaciones si tú también quieres dejarlo.

¿Cómo lo hice yo? ¿Cuáles son mis recomendaciones?

– Tener una motivación, querer dejar de fumar DE VERDAD, si no quieres no sigas leyendo, porque no te va a servir para nada.
– Fijarse una fecha, yo lo pensé un día al acostarme y decidí que al día siguiente no habría más cigarros, ni «cigarro de despedida» ni nada. Eso sólo sirve para alargar más la cosa.
– El tabaco es una adicción y, como tal, tiene dos tipos de «monos», el psicológico y el físico. El difícil de verdad es el psicológico, pero hay que pasarlos los dos.
     – Para el «mono» físico no usé nada más allá que mascar chicle cuando sentía «la necesidad». Tampoco tuve casi síntomas como mal humor o irritabilidad (dicho por los demás que son los que me aguantan, aquí la opinión propia no cuenta). Si hubiera sido más difícil lo mismo sí que me hubiera comprado parches de nicotina (chicles no, eso tiene que estar más malo…!!!).
     – El «mono» psicológico es el más difícil y el que te queda para siempre, debido al que SIEMPRE hay riesgo de RECAER. Lo importante aquí es «dominar la mente». Sí, suena difícil pero no lo es tanto. Te explico:

Situación 1:
Acabas de comer y te apetece tu cigarro de después de la comida, y piensas «que bien estaría yo ahora con mi cigarrito tumbadita en la sobremesa», y empiezas a darle vueltas al coco, y empiezas a ponerte nerviosa, y te comes un chicle pero sigues dándole vueltas al coco, y la mente te empieza a «engañar»: venga si un cigarro no es nada, uno y ya esta…Y así hasta que te lo fumas. ERROR.

Situación 2:
Acabas de comer y te apetece tu cigarro de después de la comida, y piensas «que bien estaría yo ahora con mi cigarrito tumbadita en la sobremesa», pero como no me lo voy a fumar, porque estás SEGURO de que no te lo vas a fumar, pues piensas otra cosa. Cambias el pensamiento, diriges tu atención hacia otra actividad. Y has conseguido no fumarte ese cigarro.Has ganado la primera batalla. ACIERTO.
Cada vez que te apetezca un cigarro tendrás que hacer lo mismo, al principio será muy a menudo, pero poco a poco se van espaciando los momentos y de pronto un día te das cuenta que has estado todo el día sin pensar en fumar.
Yo lo que hice fue ponerme a dieta, en serio, así estaba todo el día pensando en la comida y casi no me acordaba del tabaco, y encima adelgacé 9 kilos, que era algo que tenía pendiente hacer.

– Si un día te notas demasiado nervioso o ansioso, intenta relajarte. No te agobies pensando que no vas a fumar nunca más (aunque sea el objetivo). Respira hondo y piensa: HOY NO VOY A FUMAR. La guerra sólo la  vas a ganar si ganas todas las batallas, y cada día es una batalla. Es absurdo estar nervioso porque no vas a fumar nunca más. Concentra todas sus fuerzas y tus energías en NO FUMAR HOY.

Conciénciate. Sabes que no es fácil, pero tampoco es imposible. SE PUEDE.

¿Te ha servido el post? Sí crees que le puede ser útil a alguien, o sencillamente me quieres hacer un poquito más feliz, no olvides compartirlo 😉

Mucho ánimo!!!! 
(Visited 301 times, 1 visits today)
TE REGALO UNA GUÍA COMPLETA PARA PRACTICAR BLW
Suscríbete y consigue gratis una completa guía para practicar BLW. Qué es, cómo practicarlo de forma segura y dudas más frecuentes.
Marketing por

You have Successfully Subscribed!